Rossio, la plaza de Lisboa

Dicen que Lisboa está hecha de piedras y de sueños, y puede que Rossio sea el mejor ejemplo de ello. Si hablamos de plazas en Lisboa quizá no sea la primera que se viene a nuestra cabeza, pero Rossio es la plaza por excelencia de la capital portuguesa. Lugar histórico de la ciudad, la llamada oficialmente Praça de Dom Pedro IV es un concurrido y animado punto que no debemos pasar por alto en nuestra visita a la capital portuguesa. ¿Te vienes con nosotros a descubrirla?

LA PRAÇA DE DOM PEDRO IV

Justicia, prudencia, fuerza y moderación. No se sabe si en realidad estas eran cualidades que atesoraba Dom Pedro IV, tambien conocido como el Rey Soldado primer Emperador de Brasil y Rey de Portugal, pero esos son los atributos que han quedado representados junto a su estatua a modo de legado en la Plaza del Rossio. En realidad poco queda de la configuración original de la misma. El terrible terremoto de 1755 arrasó con gran parte de los elementos que la conformaban, dejando únicamente en pie un par de edificios que acabaron siendo reconstruidos o reemplazados por los elementos actuales a finales del Siglo XIX.

La plaza, ubicada en el centro neurálgico de la Baixa, ha sido testigo mudo de múltiples festejos, así como ajusticiamientos y revueltas a lo largo de toda su historia, siendo la plaza por excelencia de la capital portuguesa desde la Edad Media. Es por eso que Rossio se convierte en una parada obligada en nuestra visita a Lisboa.

QUE VER EN ROSSIO

Son varios los puntos de interés en la Plaza del Rossio. En el medio de la misma, como no podía ser de otra manera, protege la plaza desde lo alto Dom Pedro IV. A sus pies cuatro figuras femeninas representan las ya nombradas cualidades que se le atribuían al rey. Una estampa que se complementa con dos preciosas fuentes de bronce que fueron llevadas desde Francia para engalanar la que fue y será la plaza por excelencia de Lisboa. En los edificios que la rodean, aguardan un sin fin de tiendas y cafés entre los que destacan el emblemático Café Nicola o la Pastelaria Suíça entre otros, mientras que detrás de la fuente del ala norte encontramos el Teatro Nacional Doña Maria II. Un teatro que fue construido en 1842 en lo que eran las antiguas ruinas del Palacio Estaus, y que se levantó en honor a la hija del rey, Doña Maria. Su fachada, pone el broche de oro a una preciosa plaza que muestra todo el esplendor de Lisboa.

No podemos irnos sin hacer una parada en la Estación de trenes de Rossio, ubicada fuera de la plaza a escasos metros del teatro. Una estación construida en el año 1887 cuya portada de estilo manuelino impresiona. Formada por dos grandes herraduras y una pequeña torre con un reloj en lo alto, esta estación con aspecto palaciego guarda en su interior el broche de Gustave Eiffel, encargado de diseñar el techo de los andenes. Toda una joya arquitectónica que merece la pena descubrir tanto por dentro como por fuera. Además, desde ella parte los trenes con destino Sintra (entre otros).

ALREDEDORES

Rossio se encuentra a un solo paso de lugares como la Praça dos Restauradores o el Elevador de Santa Justa, y a escasos 10 minutos en linea recta de la Praça do Comercio, pero una de las visitas mas impresionantes que podemos llevar a cabo es sin duda la del Museo Arqueológico do Carmo. Allí encontraremos las tumbas, entre otros, de Fernando I rey de Portugal, ademas de momias, piezas prehistoricas o el busto del Rey Afonso Henriques, todo ello rodeado de las impresionantes ruinas del Convento do Carmo, destruido en el terremoto. También cerca pero un poquito mas a desmano nos espera el Castillo de San Jorge, lugar de visita obligada por sus vistas e historia. Aunque si queremos descubrir uno de los mejores miradores de Lisboa, podemos acercarnos hasta el Miradouro de San Pedro de Alcantara a escasos 10 minutos de nuestra ubicación.

MIS IMPRESIONES

Rossio es una parada obligada en nuestra visita a Lisboa. Quizá no sea a priori uno de los lugares top de la ciudad, pero su ubicación la convierte en un punto de referencia que no podemos dejar atrás. Alrededor de ella encontraremos lugares tan emblemáticos como el Café Nicola, el Teatro Nacional Doña Maria II, o la preciosa Estación de Rossio, mientras que los mosaicos que adornan el suelo y las fuentes de bronce que engalanan la misma nos transportan a esa Lisboa hecha de piedras y sueños que tuvo que ser reconstruida palmo a palmo tras el terrible terremoto de 1755.

Conviene tener en cuenta que la zona por la noche puede presentar cierto grado de inseguridad, pero tampoco debemos preocuparnos mucho porque en si, Lisboa es una ciudad segura a pesar de los carteristas. Es si, para evitar sustos mas vale llevar lo imprescindible.

¿Mas entradas sobre Lisboa? Click aqui.
Sígueme en Facebook: https://www.facebook.com/ElCuadernoViajero

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s